La Derrota del PRD: Tumba de Narciso
Antonio Ceja
La imperiosa necesidad de Narciso Agúndez para hacer ganar a su delfín Luis Armando Díaz la gubernatura el año pasado, era una maniobra evidente de encubrir las fechorías que durante casi seis años, realizó no solo el propio narciso, sino toda su familia.
La imposición, pese a las recomendaciones de la cúpula perredista nacional de que hicieran lo correcto –postular al candidato mejor posicionado- fueron a parar a la basura por la sencilla razón de que BCS, como ya se ha reconocido, no es un bastión de importancia política para el país; “ahí se hacen bolas”, diría en su momento el representativo nacional del PRD que vino del DF a “arreglar” las cosas.
Tapar seis años de corrupción solo sería posible con un personaje afín al gobierno de Agúndez. Sume a lo anterior, los lazos familiares del ex gobernador: Rosa Delia Cota Montaño en la presidencia municipal de La Paz, Antonio Agúndez Montaño, su hermano, director del OOMSAPAS de Los Cabos, Leonel Cota Montaño palero de elecciones por mencionar solo algunos.
Además de los presuntos malos manejos de la administración agundista, destacan las maniobras que en su momento realizara el inamovible Antonio Alcántar López, oscuro director de comunicación social de Agúndez.
Alfredo Porras, otro incondicional de Agúndez –el mismo que dejó un desastre en los COBACH- estuvo a punto de ocupar el lugar de LAD como candidato a la gubernatura, pero el PRD, a consejo de Narciso Agúndez, se empeñó a dejarlo hasta el final. Lo que sobraba era dinero.
Pero el teatro se cayó. Para nadie es un secreto que la disnastia Agúndez Montaño y similares, han sido, en doce años, beneficiados con el manejo del poder. Poco importó a Narciso pactar negocios con delincuentes, tapar asesinatos como el ocurrido en un supuesto atentado contra LAD o permitir las invasiones a diestra y siniestra para beneficio de unos cuantos.
La única manera de Narciso Agúndez se salvarse de ser acusado era que ganara Luis Armando Díaz.
No fue así.
De entrada, como oposición, el PAN tiene como norma realizar revisiones para determinar las condiciones en que se recibe una administración luego de doce años de gobierno del PRD. Sabedores de que sería difícil encontrar documentación comprometedora, la desaparición de archivos es la manera más fácil de entorpecer este tipo de revisiones. Así lo hizo Antonio Ortega al incendiar la oficina que ocupaba la secretaría general de gobierno no sin antes desaparecer decenas de miles de expedientes comprometedores.
Agúndez, viendo el asunto perdido, no solo ordenó la desaparición de expedientes –recibos, cheques, cuentas, etcétera- que pudieran comprometer a los amigos y al mismo Narciso.
Afortunadamente, no existe el crimen perfecto.
Revisando con lupa, la contraloría estatal encontró documentos comprometedores contra el actuar de Agúndez y sus amigos esperando, éstos últimos, que no encontraran pruebas en su contra.
Para el PAN, el resultado de las auditorías es positivo. El gobernador no actúa en base a revanchas ni mucho menos tratando de hacer una cacería sin sentido como en su momento lo hiciera Leonel Cota cuando mandó a la cárcel a Guillermo Mercado y Antonio Ortega solo unas horas ya que el proceso carecía de elementos probatorios contundentes como los que si se encontraron para acusar a Agúndez y sus amigos.
El que la hace la paga y punto. Basta con ver al que fuera candidato por el PAN a la alcaldía paceña Héctor Ibarra, sujeto a proceso por un presunto delito al patrimonio inmobiliario.
Diferente sería, como ocurre en Coahuila, donde el hermano de Humberto Moreira, Rubén, le tapó todo al ex presidente del PRI pese a las enormes evidencias de corrupción de su consanguíneo.
¿Cuánto dinero desfalcaron al erario los Agúndez Cota? Nadie lo sabe, pero si el delito de peculado se finca con seriedad, es obligación del estado congelar cuentas y bienes de los acusados con la finalidad de resarcir el daño patrimonial de los sudcalfiornianos.
Al Aire
Justo una semana antes de ser detenido, Antonio Alcántar había vendido la casa de Fidepaz –la que está junto a los departamentos de su propiedad- en 500 mil dólares a un estadounidense… la marcha a favor de Narciso Agúndez es orquestada por su hermano Antonio desde Los Cabos ya que el contingente solo pide “justicia” para el ex gobernador y no para César Uzcanga o Alfredo Porras… Ya habló Rosa Delia, ahora a favor de su primo y como siempre, solo para “regar el tepache”.

