Invertir en alcohol, cannabis y casinos está de moda

Invertir en alcohol, cannabis y casinos está de moda

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Fondos que no tienen prejuicios a la hora de invertir en compañías de armamento, en fabricantes de bebidas alcohólicas, en casinos o en tabaqueras, algunos de ellos tienen un mandato para solo comprar este tipo de acciones.

Los fondos de inversión socialmente responsables están de moda. Grandes bancos empiezan a ofrecer a sus clientes la posibilidad de meter su dinero en productos que tienen en cuenta criterios ambientales y de responsabilidad social corporativa. Pero esta tipología tiene un competidor duro de roer: los fondo del pecado. Tienen mala prensa, pero son muy rentables.

Se trata de fondos que no tienen prejuicios a la hora de invertir en compañías de armamento, en fabricantes de bebidas alcohólicas, en casinos o en tabaqueras. De hecho, algunos de ellos tienen un mandato específico para solo comprar este tipo de acciones malditas.

El pionero en esta categoría fue Vice Fund, gestionado por USA Mutuals —una firma de Milwakee (Michigan, Estados Unidos)—. Se creó en el 2002 y ha logrado una rentabilidad media anual del 11.5% en los últimos cinco años. Por contextualizar: uno de los mejores fondos éticos del mundo, el Aberdeen Ethical World Equity Fund ha rentado un 50% menos en el mismo periodo.

El Vice Fund sacrificó hace tres años su nombre en el altar de lo políticamente correcto. Ahora se llama Barrier Fund (en referencia a las inversiones en sectores que tienen importantes barreras de entrada para la competencia). Sin embargo, sus apuestas bursátiles no deja lugar a dudas.

El fondo tiene acciones de 16 compañías dedicadas a la lotería y el juego (entre ellas, los propietarios de los grandes casinos de Las Vegas). Tiene acciones de siete tabaqueras (los fabricantes de Malboro, Wiston, Montecristo, Ducados…). También está presente en todos los grandes grupos de cervezas y otras bebidas alcohólicas (Anheuser-Busch InBev, Diageo, Heineken, Carlsberg, Perond-Ricard).

Otra de sus grandes “temáticas de inversión” son los fabricantes de armas, con inversiones en Smith & Wesson (líder en pistolas) y Lockheed Martin Corp (primer contratista militar de Estados Unidos).

El negocio del cannabis

Las inversiones de los fondos del pecado llegan incluso a las empresas dedicadas a la producción legal de cannabis. El fondo de inversiones alternativas Tribeca Global Natural Resources Fund, basado en Sidney (Australia), se revalorizó el año pasado un 145%, convirtiéndose en el hedge fund más rentable del planeta. La apuesta del 2016 fue la compra de acciones y bonos de empresas dedicadas a la producción de marihuana —aceptada para usos medicinales en 29 estados y para uso recreativo en ocho estados más—.

Mientras algunos vehículos de inversión apuestan sin pudor por compañías malditas, la tendencia del mercado va en sentido contrario: evitar cada vez más las compañías polémicas y buscar los grupos que cumplan con los cánones de vida sana, protección al medio ambiente y buenas prácticas empresariales.

“Esta tendencia es imparable”, explicaba recientemente Jaime Silos, presidente del Foro de Inversión Sostenible de España (Spainsif). Esta asociación ha llegado a un acuerdo con dos de las más prestigiosas firmas de análisis de fondos (Morningstar y VDOS) para lanzar una plataforma de fondos socialmente responsables.

“Los inversores institucionales llevan años prestando atención a este tipo de criterios a la hora de invertir. Se han dado cuenta de que, aunque tal vez sacrifiquen algo de rentabilidad, pueden reducir algunos riesgos, como los reputacionales o los vinculados a algunos fraudes empresariales”, explica Silos.

El auge de los fondos responsables

Según los cálculos realizados por Spainsif, el 47% del total de los activos de instituciones de inversión colectiva españolas (fondos y planes de pensiones) incorporan ya algún tipo de criterio de gestión ASG (ambientales, sociales y de buen gobierno) lo que supone que 169,359 millones de euros.

Aunque hasta ahora la tendencia se ha ceñido a inversores profesionales, desde Spainsif consideran que en los próximos años la demanda minorista de este tipo de fondos se va a disparar. Hace tres meses, Triodos Bank lanzó un plan de pensiones que invierte “con criterios sostenibles”. El 80% del fondo lo constituyen bonos verdes y soberanos emitidos por Estados europeos y el 20% restante se invierte en renta variable de empresas sostenibles.

No solo los fondos de inversión incorporan estos elementos de gestión. Algunas compañías aseguradoras, como AXA, o fondos soberanos, han renunciado a invertir en compañías tabaqueras, al considerar que atentan contra los fines últimos de sus respectivas organizaciones.

Mientras esta tendencia se expande, los fondos del pecado no parecen preocupados. En tanto en cuanto la gente siga fumando, bebiendo y jugando, seguirán yendo bien.

Las escalas de la virtud

Fondos religiosos. Los primeros que empezaron a exigir a los gestores de fondos que incorporaran criterios éticos en la gestión fueron las congregaciones religiosas. De hecho, hay incluso gestoras específicas para los preceptos católicos, como Ave Maria Catholic Values. Su fondo estrella ha crecido un 3.4% anual en la última década, menos de la mitad que su índice de referencia.

Los planes de empleo. Los pioneros en la inclusión de criterios de gestión ambiental y socialmente responsables fueron los planes de empleo. Se trata de fondos de pensiones creados dentro de una gran empresa, y en la que los sindicatos tienen vocales en el consejo gestor. Desde hace décadas exigen que las inversiones cumplan con ciertos criterios RSC. Su rentabilidad es mejor que la de los planes individuales, pero sobre todo por las menores comisiones.

Mandato ISG. Tan solo el 2% de los fondos de inversión que se comercializan en España tienen un mandato específico para invertir en compañías que cumplan con criterios socialmente responsables (ISR, por sus siglas en inglés). Se espera que en 2017 y 2018 haya un boom de este tipo de productos.

Criterios laxos. El 47% de los fondos incluye algún tipo de criterio de gestión ambiental, socialmente responsable o de buen gobierno corporativo. El grado de importancia de estos asuntos varía mucho por fondos. El rating de sostenibilidad de Morgningstar ayuda a identificar a los mejores.

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