Así se vivieron los 28 días de desaparición del Mijis hasta su muerte

  • El activista desapareció desde el 31 de enero y de acuerdo a la información de las autoridades, murió el 3 de febrero en un accidente automovilístico.

Pedro Carrizales, el Mijis, estuvo desaparecido durante un mes cuando viajaba al estado de Nuevo León para llevar a cabo el proyecto “La ruta del Migrante” y no fue hasta el día 28 que se descubrió el accidente en el que falleció el día 3 de febrero.

Días antes la familia del ex congresista desmintió la información en la que se mencionaba que Carrizales había muerto, lo que mantenía con esperanzas de encontrarlo con vida, pues en un mes la información referente a la ubicación del Mijis era escasa.

El último día que vieron físicamente al Mijis fue el 31 de enero, cuando abandonó el hotel las Fuentes en Saltillo, Coahuila, para dirigirse a Monterrey. Abordó su camioneta roja Dodge tipo Journey modelo 2014 y emprendió la marcha.

Después el 2 de febrero Miriam Martínez Vargas, su esposa, recibió los últimos mensajes de voz de Carrizales, en los que dijo que había sido detenido por error: “Mi amor, ya voy para allá, gracias a Dios ya me soltaron. Me tenían detenido los policías, los Gafes pensaron que era de los malos, pero gracias a Dios ya voy para allá, no te preocupes, te amo”.

Para el día 8, se reportó como desaparecido y la Fiscalía de San Luis Potosí emitió una ficha de búsqueda en la que se alertó a la población para que diera aviso de cualquier pista sobre su paradero.

El 10 de febrero las autoridades de Nuevo León informaron que era posible que días posteriores al 31 de enero fuera visto por Tamaulipas, además de que su celular emitió llamadas. El vicefiscal Luis Enrique Orozco informó que pudo haber sido visto entre los días 1 y 4 de febrero en Nuevo Laredo, y que pedirían información a la compañía que proveía servicios telefónicos a Carrizales

También informó que las búsquedas se llevaban a cabo en diversos lugares del estado.

Entonces el 15 de febrero se presentó actividad en el teléfono del activista en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Esto llevó a que su pareja aseverara que el Mijis seguía con vida: “Es una nueva señal que primero Dios se encuentre bien y regrese pronto a casa”, comentó. Pero el 23 de febrero, la actividad del celular del Mijis cesó, situación que complicó la búsqueda.

La idea del secuestro o una agresión no fue descartada por su familia, ya que en el pasado Carrizales fue víctima de un atentado en el que salió ileso. También fue secuestrado al dirigirse a un concierto para confrontar al cantante Lalo Mora por agresión sexual. Y por último, recibió amenazas por la propuesta de prohibir las corridas de toros y las peleas de gallos.

Sin embargo, para el 24 fue descartada la posibilidad de secuestro debido a que no hubo exigencia de rescate alguno, aunque las autoridades no descartaron por completo la posibilidad del que estuviera involucrado el crimen organizado.

Para el 27 de febrero se anunció en un comunicado que las autoridades investigaban la relación entre un accidente en la carretera con la desaparición del Mijis ya que en la semana del 14 al 18 de febrero se hicieron operativos de búsqueda en brechas y carreteras limítrofes entre los estado de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

El día tres de febrero ocurrió el accidente alrededor de la una de la mañana en los limites de los estados de Nuevo León y Tamaulipas. Después comenzó a circular en los medios de comunicación y redes sociales la presunta muerte de Pedro Carrizales, lo que desmintieron las fiscalías.

Sin embargo, la fiscalía de Tamaulipas informó la tarde del miércoles 2 de marzo acerca de la muerte del ex congresista tras los resultados de las pruebas de ADN hechas a los restos calcinados.

En un comunicado conjunto, las fiscalías de los cuatro estados descartaron señales de disparos o agresiones pues “no se localizaron orificios de entrada o salida que infieran que el vehículo pudo haber tenido una agresión por proyectil de arma de fuego”. La causa de muerte fue por laceración de la arteria aorta abdominal, por lo que la calcinación fue posterior a la muerte.