Baja California: El de Bonilla, un balance funesto

Larga es la cauda de dislates del morenista Jaime Bonilla, quien en sólo dos años de gestión deja una deuda superior a 41 mil millones de pesos. Lo sustituirá su correligionaria Marina del Pilar Ávila Olmeda, de meteórica trayectoria política.

  • Larga es la cauda de dislates del morenista Jaime Bonilla, quien en sólo dos años de gestión deja una deuda superior a 41 mil millones de pesos. Lo sustituirá su correligionaria Marina del Pilar Ávila Olmeda, de meteórica trayectoria política, quien, entre sus principales colaboradores, incluye a gente cercana a su cónyuge, Carlos Torres, aquel panista que en 2019 maniobró, sin éxito, para que Bonilla ampliara su gestión a cinco años.

Desatinos jurídicos, violaciones a la Constitución, “decretazos” de competencia federal, un pasivo que, en dos años, casi triplica al de su antecesor, un déficit de al menos 3 mil millones de pesos y problemas de inseguridad –que ubican a Tijuana entre las ciudades más violentas del país y a Mexicali estrenándose en cobros de piso y secuestros– es el balance que deja Jaime Bonilla Valdez en Baja California.

Todo eso en sólo dos años que gobernó el morenista. Su relevó, Marina del Pilar Ávila Olmeda, de meteórica carrera política, tomará posesión este 1 de noviembre y adelanta que tendrá tres colaboradores clave: Marco Moreno Mexia, especialista en reestructuración de deuda e inversiones; Kurt Honold Morales, cercano al polémico propietario de casinos Jorge Hank Rhon; y Ricardo Iván Carpio Sánchez.