Las 15 nuevas recomendaciones se han formulado teniendo en cuenta “la necesidad de una mayor solidaridad dentro y entre las sociedades, el crecimiento de la digitalización, la urgencia de lograr un desarrollo sostenible y la creciente demanda de credibilidad de las instituciones”.

Se destaca asimismo “la necesidad de crear resiliencia ante las consecuencias financieras y económicas que se derivarán de la pandemia del COVID-19 y que influirán en el establecimiento de prioridades entre los gobiernos y las empresas”.

Las recomendaciones instan al COI y al Movimiento Olímpico a:

– Reforzar la singularidad y la universalidad de los Juegos Olímpicos.

– Fomentar unos Juegos Olímpicos sostenibles.

– Reforzar los derechos y responsabilidades de los deportistas.

– Seguir atrayendo a los mejores deportistas.

– Seguir reforzando el deporte seguro y la protección de los deportistas limpios.

– Mejorar y promover el camino hacia los Juegos Olímpicos.

– Coordinar la armonización del calendario deportivo.

– Aumentar el compromiso digital.

– Fomentar el desarrollo de los deportes virtuales y comprometerse más con las comunidades de videojuegos.

– Reforzar el papel del deporte como importante facilitador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

– Reforzar el apoyo a los refugiados y a las poblaciones afectadas por los desplazamientos.

– Llegar más allá de la comunidad olímpica.

– Seguir predicando con el ejemplo en materia de ciudadanía corporativa.

– Fortalecer el Movimiento Olímpico a través de la buena gobernanza.

– Innovar los modelos de generación de ingresos.

La próxima Sesión del COI se reunirá de forma telemática del 10 al 12 de marzo, después de que la covid-19 obligase a cancelar la reunión presencial que iba a celebrarse en Atenas. En esta Sesión también se votará la reelección del alemán Thomas Bach como presidente del COI.