El sector del transporte aéreo estaba dividida sobre la utilidad de bloquear los asientos del medio para reducir el riesgo de contagio con coronavirus en un vuelo. Aerolíneas como Delta, Southwest, Alaska y JetBlue limitaron asientos durante meses, mientras que United Airlines no lo hizo y American lo hizo apenas brevemente.

El distanciamiento social es sumamente difícil en un avión, incluso con el asiento intermedio vacío, algo que el director general de United mencionó para explicar la resistencia de su compañía al bloqueo de asientos.

Todas las aerolíneas lanzaron una campaña activa para garantizarles a los viajeros la seguridad en los vuelos siempre y cuando todo el mundo llevase mascarillas, como requiere ahora una norma federal. Pagaron por un estudio de la Universidad de Harvard que concluyó que el riesgo de transmisión del virus en vuelos es bajo, debido en parte a la fuerte ventilación y los filtros de alto grado usados en los aviones.

Los viajes aéreos en Estados Unidos se están recuperando del desplome durante la pandemia. Más de 1 millón de personas han pasado por aeropuertos estadounidenses en cada uno de los últimos 20 días, aunque el tráfico en marzo sigue siendo casi la mitad que en el mismo mes en el 2019.