Divisas turísticas rompen nivel prepandemia: llegan a 17 mil 669 mdd

  • Los turistas extranjeros que vacacionaron en México entre enero y agosto gastaron mil 567 millones de dólares.

La derrama de turistas internacionales superó los niveles previos a la pandemia y, en cifras acumuladas a agosto, superó los 17 mil 669 millones de dólares, un aumento del 12.7 por ciento en comparación con el mismo lapso del 2019.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los turistas extranjeros que vacacionaron en México entre enero y agosto gastaron mil 567 millones de dólares más que en el mejor año del turismo hasta ahora registrado, que fue el año previo a la pandemia.

La tendencia de recuperación turística en el país ha estado marcada por un mayor gasto, aunque un menor número de viajeros. En ese sentido, la entrada de turistas internacionales a México aún se encuentra casi 17 por ciento por debajo de los niveles prepandemia.

Para Braulio Arsuaga, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), la recuperación del sector se ha alcanzado por completo e, incluso, el pronóstico del empresariado es que se rebasen los niveles de derrama y que se acerque la contribución del turismo, como porcentaje del PIB, al 8 por ciento.

“Recuperados ya estamos. Las previsiones que tiene el CNET es que el consumo turístico, así como la derrama se colocarán en el mismo nivel que el 2019. Incluso, se prevé que el año cierre con una derrama de más de 30 mil millones de dólares”, dijo Arsuaga en entrevista.

A agosto, ingresaron al país 24.7 millones de viajeros, una cifra que contrasta con los casi 30 millones de turistas extranjeros que vacacionaron en México en el mismo lapso de hace tres años.

Arsuaga destacó que este año la balanza turística será positiva en 20 mil millones de pesos, además que la industria sin chimeneas será una de las pocas en el país que tendrá superávit al final del año, con una contribución de 13 mil millones de pesos, esto en comparación con otras actividades económicas como la construcción e, incluso, la petrolera, que son deficitarias.