Expira protección a estadounidenses contra el desalojo

Millones de estadounidenses se podrían quedar sin hogar en unos días, luego de que las protecciones contra el desalojo por la pandemia de COVID-19 expiraron este domingo.

Los inquilinos habían estado protegidos contra el desalojo durante casi un año como parte de una moratoria del gobierno destinada a mantener a la gente en sus casas durante la pandemia de coronavirus.

Pero los legisladores no han prorrogado esas protecciones que están expirando, mientras a los hogares de los estadounidenses han llegado apenas 3 mil millones de dólares en ayuda de los 25 mil millones asignados a los estados y localidades a principios de febrero.

“Deberíamos ser compasivos. Debemos ayudar. Y si ese dinero está ahí, deberíamos usarlo para el propósito que tenía”.

Joe Manchin, senador demócrata.

En algunos estados, más de una cuarta parte de los inquilinos tienen el pago del alquiler atrasado, según el centro de estudios Center on Budget and Policy Priorities.

A nivel nacional, alrededor del 16% de los hogares estadounidenses deben la renta, aproximadamente el doble de los que estaban en deuda antes de la pandemia.

Las protecciones caducaron a la medianoche del sábado, dos días después de que la Casa Blanca anunciara que no podía renovar legalmente la moratoria.

Los republicanos se opusieron a los esfuerzos demócratas para extender el congelamiento hasta mediados de octubre, y la Cámara de Representantes suspendió sus vacaciones de verano el viernes sin renovarlo.

Califican de injusto desalojar a personas de sus hogares

La congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez culpó a la administración del presidente Joe Biden por esperar hasta el último minuto para pedirle al Congreso que actuara.

Añadió que es injusto expulsar a la gente cuando no se han utilizado miles de millones de dólares en ayudas y pidió una votación inmediata para extender la moratoria.

A diferencia de otras ayudas relacionadas con la pandemia que se distribuyeron desde Washington, en este caso fueron los estados, los condados y las ciudades los responsables de crear programas para distribuir la asistencia a los inquilinos.