Guardia nacional: los espías de AMLO

Antonio Ceja

“Ya lo advirtió López Obrador: quien no está con la cuarta transformación, está en contra”.

Finalmente, se da un paso adelante, para desgracia de las libertades de la nación, para consolidar la dictadura que encabeza el presidente López Obrador luego de que se votara favor de incorporar a la Guardia Nacional (GN) al control del ejército naciendo, así, un ala que mantendrá a la sociedad bajo la lupa ya que la única función de la GN será la de espiar a los ciudadanos y detener a quienes no piensen y actuen como lo quiere el presidente y su partido.

Los regímenes dictatoriales basan su fuerza en el ejército y es una práctica recurrente que la historia ha documentado: los camisas pardas del régimen nazi; los tonton macute del dictador Duvalier de Haití; los camisas negras del italiano Mussolini o el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) todos ellos, encargados del espionaje contra los opositores al régimen gobernante.

Sin duda, las falsas explicaciones de los morenistas justificando que la adhesión de la GN al ejército es para pacificar al país, estas declaraciones contradicen al presidente quien asegura que la nación está en paz; lo cierto es que la medida permitirá una sola cosa: localizar y detener a los opositores de la 4t. ¿Exagerado? De ninguna manera. el ejército mexicano lleva 4 años esquivando su responsabilidad, a orden de López Obrador, de no tocas a los miembros del crimen organizado, especialmente a los que integran al cártel favorito de Obrador: el Cártel del Golfo.

La elección del 2024 es la meta para consolidar la dictadura de Obrador y es que los resultados socio económicos, la política internacional y la inoperancia de los órganos federales del ejecutivo están causando un gran rechazo de las clases sociales que ven como se contrae la nación; se rinde al crimen organizado y se divide negativamente entre los buenos que alaban, aplauden y vitorean a López Obrador y quienes señalan sus evidentes errores. Éstos últimos, serán el blanco la GN ya sean ciudadanos organizados, individuales, partidos políticos, periodistas, medios de comunicación e iglesia. Todos ellos, estarán vigilados severamente, en un futuro, para contrarrestar a la oposición que, para López, son entidades que quieren desestabilizar a su gobierno como lo ha repetido muchas veces.

El espionaje en un régimen dictatorial, como el que ya inició Obrador, es básico, elemental para sostener un sistema unipartidista. la democracia y la libertad son elementos que no son negociables para un dictador; es su voluntad y punto, lo demás es ilegal. Basta ver lo que ha ocurrido en Nicaragua donde los opositores políticos de Daniel Ortega están encarcelados y lo fueron antes del proceso electoral para definir de éste año acusándolos de “traición a la patria”, una frase que Obrador utiliza frecuentemente pero que, afortunadamente, todavía no tiene los elementos jurídicos para llevar a la cárcel a quienes considera traidores como ya ocurrió cuando los legisladores de la oposición batearon la reforma energética de AMLO.

El panorama nacional empieza a tomar forma de dictadura y, para Obrador, es indispensable contar con un brazo armado “civil” que fungirá como grupo encargado de las detenciones contra los opositores y que, en coordinación con los miembros de las Brigadas de la Paz, detectarán a los opositores a la 4t y bajo esa premisa, las reuniones familiares o de amigos existirán “soplones” que acusen a sus propios parientes o amistades para que sean enviados a ocuras celdas por “traidores a la patria”.

Ya lo advirtió López Obrador: quien no está con la cuarta transformación, está en contra.