La Corcholata y el profe

Antonio Ceja 

La crisis de inseguridad que vive el país y que se ha incrementado conforme pasan las semanas, es un asunto que el gobierno federal trata, infructuosamente, de minimizar culpando al pasado y haciendo circo entre los amigos y aliados de la 4t como es el gobierno de Baja California Sur. 

El holgazán gobernador del Estado de BCS, “El Puchas” Víctor Castro Cosío, señalado por los sectores sociales de no hacer nada –salvo hacerse tonto- para frenar los asaltos, las desapariciones y los asesinatos y ataques a balazos entre los sudcalifornianos, monta, como parte de la “estrategia” para taparle el ojo al macho, una escena patética donde una de las corcholatas del presidente López Obrador como es el secretario de gobernación Adán López y la inútil matraquera de Rosa Isela Rodríguez titular de la oficina responsable de la (in) seguridad en el país, visitaron la entidad no para revisar la dizque estrategia de seguridad de la media península sino para que el secretario de gobernación continuara con su gira no oficial de proselitismo en aras de ganar adeptos sobre sus contrincantes para la candidatura presidencial. 

Y es que la visita de los dos funcionarios –Rosa Icela y Adán- solo fue para decir que “todo va bien”, que el Estado goza de plena paz y cosas así, declaraciones que dibujaron una sonrisa en el rechoncho rostro de “El Puchas” quien, por cierto, se ha fletado con su partido para salir del Estado a apoyar a las corcholatas de Obrador en vez de ponerse a trabajar porque luego de asumir el cargo a finales del año pasado, no ha anunciado ninguna obra; no se conoce ninguna acción para atraer inversión al Estado y nada ha hecho para disminuir los altos índices de delincuencia que se desataron desde que asumió la gubernatura. Pero eso sí, se ha peleado con el Obispo de La Paz y los sectores empresariales quienes le exigen implementar acciones para bajar la delincuencia. 

El evento del pasado miércoles solo fue para tomarse la foto, aventarse loas entre los morenos y darle atole a los pobres sudcalifornianos. 

Pero para “El Puchas”, no le queda otra que bailar al ritmo que le toquen sus jefes; la entrega de credenciales de los programas sociales del gobierno federal, es lo más que ha hecho el profe en los casi ocho meses de gestión además de pasearse por la zona centro de La Paz como una persona humilde y cercana a la gente. 

Es evidente que Adán López y la inútil Rosa Icela iniciaron una gira por los Estados del país donde la figura del primo del presidente de México es poco reconocida y por ello, necesita de promover su imagen entre los sudcalifornianos, aunque para ello, tenga que venir a Baja California Sur a perder el tiempo en un evento inútil cuando la inseguridad es evidente en todo el país; no se vio ni escuchó en el circo proselitista, qué medidas podrían implementarse para que los tentáculos del crimen organizado operen en el noroeste del país; no se atendió a los colectivos dedicados a la búsqueda de desaparecidos y mucho menos, se revisó el estatus del mapa del narco y la influencia del CJNG en el Estado. 

Todo fue un acto proselitista más donde “El Puchas” fungió como anfitrión.