La dimisión del primer ministro peruano ahonda la crisis del Gobierno de Pedro Castillo

  • Aníbal Torres, principal defensor del presidente, era uno de los cuatro sobrevivientes del primer Gabinete.

El presidente del consejo de ministros de Perú, Aníbal Torres, uno de los cuatro sobrevivientes del primer Gabinete del mandatario Pedro Castillo, ha hecho pública su carta de renuncia este miércoles, aunque en mayo había comentado ya había planteado su voluntad de irse. Desde entonces, decayeron su capacidad y legitimidad como interlocutor del Gobierno, especialmente cuando se enredó en unas gravísimas alocuciones públicas al defender que Hitler, aunque fue un genocida, había mejorado la infraestructura de Alemania. Su renuncia ahonda ahora la crisis del Gobierno de Castillo, que afronta la aceptación popular más baja desde que asumió el cargo hace más de un año, según la firma Ipsos Perú.

Torres llegó al Gabinete inaugural como ministro de Justicia el 30 de julio de 2021, al igual que el entonces ministro Pedro Francke, quienes fueron los únicos que prestaron juramento por separado. El Gobierno de Castillo arrancó con Guido Bellido como primer ministro, la mano derecha de Vladimir Cerrón, el jefe del partido de ultraizquierda que invitó a Castillo a ser candidato.

El abogado fue uno de los tres asesores legales de Castillo en las semanas posteriores al balotaje, en junio 2021, cuando el fujimorismo y formaciones políticas aliadas conservadoras y ultraconservadoras cuestionaron ante el tribunal electoral miles de votos que dieron la victoria del maestro rural. Torres nació en la provincia de Chota, en Cajamarca, la misma de la que es originario el presidente, un factor que ha sido influyente en algunas designaciones de cargos públicos de este Gobierno.

El exdirigente sindical del magisterio ganó las elecciones matizando su inicial discurso populista conservador y anti-sistema, a raíz de una alianza con la izquierda progresista, representada por la excandidata presidencial Verónika Mendoza. Sin embargo, el presidente rompió dicho pacto en febrero de este año cuando echó al ministro Francke y a la primera ministra, de izquierda progresista, Mirtha Vásquez. Torres asumió pocos días después en reemplazo de Héctor Valer, quien reemplazó por menos de una semana a la abogada.

El viernes pasado, como parte de las reacciones al balance sin autocrítica del presidente Castillo, un congresista del partido Perú Libre. “Cree que ha cumplido su ciclo y que debe dar paso a otra persona”, refirió Américo Gonza en la canal de televisión N.

”Aprovecho esta oportunidad para agradecerle por la confianza depositada en mi persona, primero como ministro de Justicia, y luego como premier. Me retiro descargo después de haber servido, conjuntamente con usted, a nuestra patria, especialmente al pueblo más postergado y olvidado”, afirmó Torres en la carta que envió al presidente a primera hora del miércoles. En la comunicación, el abogado añadió que quería volver a la enseñanza universitaria y a la investigación académica.

Pedro Castillo afronta el nivel más bajo de aprobación desde que fue elegido, un 76% de disconformes según una encuesta de Ipsos Perú del mes pasado, y además, está presionado por cinco investigaciones fiscales de corrupción durante el ejercicio de sus funciones. Sin embargo, un rechazo semejante enfrenta el Congreso, que tiene un 79% de desaprobación, según el mismo sondeo.

La primera investigación al mandatario la abrió al terminar su mandato la exfiscal, Zoraida Ávalos, por tráfico de influencias en los ascensos militares de 2021. En mayo, el fiscal general en funciones Pablo Sánchez inició otra pesquisa a Castillo, al ex secretario general de la presidencia, a dos sobrinos del mandatario, y al exministro de Transportes, Juan Silva por organización criminal, tráfico de influencias y colusión agravada en la licitación de una obra pública millonaria en la Amazonia.

En dicho caso, conocido como Puente Tarata, se habrían coludido sus familiares, uno de ellos prófugo, con gestores de intereses de un consorcio constructor, y con Silva. El exsecretario de la presidencia Bruno Pacheco se entregó hace más de una semana, y ha dado información a los fiscales, y el exministro Silva sigue prófugo. Los dos gestores de intereses involucrados están actuando como delatores ante el Ministerio Público.

Además, la nueva fiscal general, que asumió a inicios de julio, abrió hace un par de semanas una nueva investigación al presidente por presunto delito de encubrimiento luego de que el depuesto ministro de Interior, Mariano Gonzales, atribuyó su destitución a la incomodidad de Castillo hacia la creación de un grupo especial de policías solicitado por el equipo de fiscales que investiga la corrupción del jefe de Estado y su entorno. Aníbal Torres fue el primer ministro que más tiempo se ha mantenido en el cargo, poco más de cinco meses, comparado con quienes lo precedieron en ese puesto.