Mantiene Rusia su avance en el Donbás; Sloviansk, bajo bombardeo masivo

Las fuerzas rusas siguieron avanzando ayer en el Donbás, en el este de Ucrania, con bombardeos “masivos” sobre la ciudad de Sloviansk, el próximo objetivo de Moscú que le permitiría ganar terreno en esa parte del país.

Sloviansk, situada en la provincia de Donietsk, sufre un bombardeo “masivo”, declaró su alcalde, Vadim Liakh, quien pidió a la población de la ciudad, compuesta de unos 100 mil habitantes, acudir a refugios.

Al menos dos personas murieron y siete resultaron heridas en los ataques, que alcanzaron el mercado central, según las autoridades.

Periodistas de la agencia Afp presentes en el lugar vieron cómo los cohetes impactaron sobre los comercios y otras calles adyacentes. El mercado estaba en llamas y los bomberos trataron de controlar el incendio.

Pavlo Kyrylenko, gobernador de la provincia de Donietsk, que junto con la de Lugansk conforma el Donbás, señaló en la televisión que su región había sido atacada durante toda la noche y la mañana. “Una vez más, los rusos atacan intencionadamente los lugares donde se reúnen los civiles. Esto es terrorismo puro y duro”.

Kyrylenko exhortó a los habitantes que quedan en Donietsk, más de 350 mil residentes, a huir, mientras Rusia intensifica su ofensiva y se emitían alertas aéreas en casi todo el país. Indicó que es imperativo sacar a los habitantes que quedan en la provincia para salvar vidas y permitir al ejército ucranio defender mejor los poblados del avance de las fuerzas rusas.

El Ministerio de Defensa ruso, que dice que el ejército no apunta a áreas residenciales, informó que utilizó lo que describió como armas de alta precisión para destruir centros de comando y artillería en Donietsk.

Las tropas rusas capturaron el domingo la ciudad ucrania de Lysychansik, posición que otorgó a Rusia el control total de la región de Lugansk, uno de sus principales objetivos de guerra.

La toma de Lysychansik les permite ahora progresar más hacia el oeste del Donbás, parcialmente controlado por los separatistas prorrusos desde 2014. Además de Sloviansk, también está en la mira de los rusos la ciudad de Kramatorsk, una de las últimas posiciones ucranias en Donietsk.

Indicios de nueva embestida rusa

Un indicio de que Moscú busca consolidar el aprovisionamiento para una nueva embestida es que las fuerzas ucranias afirman que los rusos están “tomando medidas” en Lugansk para restaurar la infraestructura de transporte detrás de la línea del frente.

Las fuerzas rusas cerraban el cerco, además, contra la pequeña localidad de Siversk, la primera en el camino desde Lugansk, tras varios días de bombardeos.

Las tropas rusas también tratan de avanzar en otras partes del territorio, como en Járkov, la segunda ciudad de Ucrania en el noreste. Según Moscú, sus ejército bombardeó cuatro almacenes de municiones y artillería en la región, donde los ucranios afirmaron que habían repelido intentos de ataques.

En el frente del suroeste, en la región ucrania de Jersón, que está bajo ocupación rusa, las tropas de Moscú desplegaron helicópteros y artillería para intentar hacer frente a un contrataque de los ucranios.

En tanto, separatistas respaldados por Rusia se apoderaron de dos barcos con bandera extranjera en la ciudad portuaria de Mariupol, y señalaron que ahora son “propiedad del Estado”, en las primeras medidas de este tipo contra la navegación comercial, según mostraron cartas a las que tuvo acceso Reuters.

El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, volvió a pedir más armas a los países occidentales para hacer frente a la invasión y recuperar los territorios perdidos.

Además, Zelensky mantuvo ayer una conversación telefónica con el primer ministro británico, Boris Johnson, a quien dio las gracias por un apoyo que considera “inquebrantable” en plena guerra con Rusia.

El Kremlin afirmó que una parte de las armas entregadas por Occidente a Ucrania han terminado en el mercado negro o en países de Medio Oriente, pero no presentó ninguna prueba, indicó Afp.

El ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, afirmó que los países de Occidente suministraron un total de 28 mil toneladas de carga bélica a Ucrania. Reiteró que los países occidentales, con los envíos de armas y equipamiento bélico, tratan de prolongar el conflicto en Ucrania.

En lo referente al curso de la operación militar especial, indicó que las fuerzas armadas de Rusia desactivaron 46 mil 379 minas y explosivos en el territorio de las repúblicas de Donbás.

El ministro subrayó que actualmente las prioridades son preservar la vida y la salud de los militares rusos, así como excluir cualquier amenaza para la población civil.