México arrasa en Medio Maratón femenil; tercero en varonil

Ciudad de México. El Medio Maratón regresó a la Ciudad de México. Después de dos años, la carrera de medio fondo sobre Paseo de Reforma volvió con el ánimo del renacimiento en este diciembre de 2021.

En la rama varonil, el keniano Robert Gaitho Gititu ganó el primer lugar con tiempo de 1:04.56, nuevo récord de ruta, seguido de su compatriota Samuel Ndungu Mwangi (1:05.15). El tercer puesto fue para el michoacano Víctor Alfredo Montañez Martínez (1:05.34). La categoría femenil fue copada por la mexicanas: el primer lugar para la tapatía Citlali Cristian Moscote con 1:13.08, seguida de Maura Sánchez Vidal (1:13.25) y en tercero Andrea Soraya Ramírez Limón (1:13.28).

Francisco Javier Sánchez Anzures (1:02.42). En silla de ruedas femenil la ganadora fue Ivonne Reyes Gómez con 1:22.13, seguida de Brenda Osnaya Álvarez (1:25.43).

En categoría invidente varonil los mexicanos se llevaron los tres puestos, el primer lugar fue de Alejandro Pacheco Castillo con 1:20.53, David Juárez Juárez (1:25.44) y Uriel Gutiérrez Vilorig (1:35.51). En invidente femenil las mexicanas también hicieron el 1, 2 y 3, con Mónica Olivia Rodríguez Saavedra (1:29.27 ), María Salas Rivera (1:31.11) y Saira Aranzazu Montalvo (1:43.56).

La premiación se realizó en las escalinatas del Ángel de la Independencia con la presencia de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum y el responsable del deporte capitalino, Javier Hidalgo.

El ganador Robert Gaitho se recuperaba en una mezcla de agonía y placer. Cruzó solo y con una amplia ventaja la meta. “Cada que cruzamos la meta se cumple un sueño de niño, el mío y el de miles en mi país que crecemos con el anhelo de ser corredores y campeones”, contó al final. “En Kenia correr es parte de la cultura, los niños van a la escuela corriendo, van a casa a comer corriendo y regresan al colegio igual. Correr es una forma de vivir”, agregó.

Víctor Alfredo, miembro del Ejército Mexicano y tercer lugar de la carrera, reconoció que la estrategia que siguió implicó en gran medida un plan psicológico, no dejarse intimidar. “Muchos corredores, y yo me incluyo, a veces nos dejamos intimidar cuando vemos los grupos kenianos. Al tenerlos cerca nos da miedo su ritmo, su fuerza y dejamos de competir. Yo me concentré en mi estrategia, los vi y ataqué, corrí una parte con un compañero y eso nos ayudó, para pelear de cerca ante los rivales”.