Ordenan detener a sacerdote chiapaneco Marcelo Pérez, quien se ha opuesto a grupos criminales

El religioso Marcelo Pérez se ha destacado por oponerse a las acciones de grupos del crimen organizado en la zona indígena que ocupa la Diócesis de San Cristóbal; en julio de 2021 fue mediador en el conflicto del municipio de Pantelhó, cuando se conformó un grupo de autodefensas armadas para expulsar a presuntos integrantes del crimen organizado. Ahora, familiares de 21 desaparecidos presuntamente en manos del grupo de autodefensa El Machete, buscan involucrarlo en estos hechos, por lo que la Fiscalía de Chiapas ordenó su detención.

La Diócesis de San Cristóbal de Las Casas dio a conocer que el sacerdote indígena tsotsil Marcelo Pérez Pérez tiene una orden de aprehensión, como resultado del acompañamiento que ha hecho a pueblos y comunidades que denuncian y enfrentan a grupos criminales.

“La mayoría de las zonas de nuestra Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, presenta situaciones de conflicto (…) al hacer un trabajo de acompañamiento en el sufrimiento de los pueblos y buscar la verdadera vida para los mismos, se afectan los intereses de personas y grupos (…) Pareciera el motivo para que se reaccione con persecución, intimidación, amenazas y encarcelamiento”, señala en un comunicado, la organización religiosa más importante en Chiapas.

A través de redes sociales, personas que acusan al sacerdote detallaron que la Fiscalía Contra la Desaparición Forzada de Personas y la Cometida por Particulares giró una orden de aprehensión contra Marcelo Pérez, por la desaparición de 21 personas de Pantelhó.

Los 21 desaparecidos de Pantelhó

Cabe recordar que estas 21 personas fueron detenidas por pobladores de Pantelhó en julio de 2021, presentadas en el kiosko del parque central y luego llevadas a otro lugar, como parte de las acciones con las que habitantes del municipioexpulsaron a presuntos integrantes del grupo criminal llamado “Los Herrera”, que habría asesinado a unas 200 habitantes de esa región, entre ellas Simón Pedro, integrante del grupo Las Abejas de Acteal.

Los 21 desaparecidos, según testimonios de pobladores, participaron en asesinatos, venta de armas y drogas, entre otros agravios. Luego de su detención fueron llevados a otro lugar y ya no volvieron a ser vistos.

Familiares de los desaparecidos también acusaron a Pedro Cortés, un anciano ligado a la Diócesis de San Cristóbal, quien posteriormente fue nombrado presidente del Concejo de Gobierno; y al sacerdote Marcelo Pérez, a quien la Diócesis nombró como mediador en el conflicto.