SEP, más preocupado por quitar palabras “neoliberales” que por el abandono escolar por Covid, critican

  • Suprimir conceptos como “competencia” y “productividad” de los libros de texto, no eliminará la pobre actuación que tiene la secretaría a cargo de Delfina Gómez, advierten investigadores.

Para especialistas en educación, existe preocupación de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) esté más enfocada en eliminar palabras que considera neoliberales de los libros de texto gratuitos, que en atender el abandono escolar causado por la pandemia de Covid-19.

Aseguran que el suprimir conceptos, como “calidad educativa”, “competencia”, “eficiencia” y “productividad” de los materiales educativos, no eliminará la pobre actuación que tiene la SEP, a cargo de Delfina Gómez Álvarez, frente a las afectaciones que ha provocado la pandemia en el sistema educativo mexicano.

Erik Avilés Martínez expone que en el sistema educativo existen problemas en los que la SEP debería de estar enfocada, como la deserción escolar, el rezago educativo en el que se encuentra el país y en los daños que enfrentan en lo socioemocional millones de estudiantes.

“Ese discurso de acabar con el neoliberalismo responde a la postura ideológica de este gobierno. Pero más allá de esto, está la nula actuación de la secretaria de Educación, que debería prestar atención en los problemas del sistema educativo, no en y no en los shows de las asambleas para diseñar los libros de texto gratuito”, dice en entrevista con EL UNIVERSAL.

Señala que la SEP “evade o busca no absorber el paradigma cuantitativo y enfoques de eficiencia y productividad, ni de resultados en la educación, aunque en estos momentos no ha dicho nada sobre cómo reconstruir el modelo educativo, evadiendo paradigmas cuantitativos”.

Expone que además de que los libros de texto se realizarán a mitad de este sexenio, correrán la misma suerte que los planes y programas de estudio, así como libros de texto que se elaboraron en sexenios anteriores.

“Este gobierno está haciendo los libros a destiempo A este gobierno sólo le restan tres años, y una vez más todo lo que se está haciendo quedará sujeto a los vaivenes políticos y electorales de la próxima administración federal. Hay que recordar la gran cantidad de planes, programas, libros de texto, modelos y reformas educativas que se han realizado y por falta de continuidad nunca han permeado entre los estudiantes. Es decir, no los han beneficiado y simplemente han sido pérdidas de tiempo y de recursos”, refiere.

Investigadora en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, Alma Maldonado comenta que en estos momentos, “el interés de la SEP tendrían que ser los efectos de la pandemia, no los libros de texto. México es uno de los países que más tiempo tuvo cerradas las escuelas, con las consecuentes afectaciones para niñas, niños y adolescentes, a las que ya se refirió la UNESCO y la Unicef.

“La Secretaría de Educación Pública debería de estar enfocada en qué es lo que ha perdido en el sistema educativo mexicano y cómo podemos resarcir todos los daños que causó el Covid-19 en la educación”.

Maldonado también se refiere al papel que juega Marx Arriaga Navarro, director general de Materiales Educativos de la SEP, al estar al frente de la creación de los contenidos de los libros de texto gratuitos.

“Marx no tiene ni la experiencia para estar al frente de los contenidos de los libros de texto, porque no es una persona que provenga del mundo educativo, por lo que siempre sus decisiones son políticas e ideológicas. No sabe lo que representa la responsabilidad de crear nuevos libros para millones de alumnos. Es grave que la educación del país esté en manos de gente que no tiene capacidades ni expertis”, refiere.

Para Julieta García, la Secretaría de Educación Pública, “ha perdido la brújula” cuando la propia titular de esa dependencia señaló hace unos días que 97 mil estudiantes de nivel básico que abandonaron sus estudios.

“En estos momentos, las baterías de la SEP deberían de estar enfocadas en cómo recuperar a esos miles de niñas, niños y adolescentes que ya no van a la escuela, no en libros de texto gratuito que se irán a la basura dentro de unos años”, dice.