Transporte público: el dilema de “El Puchas”

“Ahora, que el agua le está llegando al cuello, “El Puchas” se encuentra en la encrucijada de entrarle a proponer leyes parejas en el servicio de transporte público para lograr un sueño social que se ha postergado por el paternalismo oficial o de presentar, definitivamente, que la coexistencia entre transportistas sea posible”. 

Antonio Ceja 

Nuevamente, la administración que encabeza “El Puchas” Víctor Castro Cosío, pretende entrarle a los chingadazos al politizado asunto del transporte público en el Estado empezando de cero; si, de cero, porque el gobernador no entiende las necesidades de la sociedad en materia de movilidad y, junto con sus huestes, pretenden inventar el agua tibia. 

Enemistado con la alcaldesa morenista paceña Milena Quiroga, otra papanatas de la administración pública local, el gobierno del Estado desconoce que la pasada administración estructuró y propuso en el plano legislativo la Ley Estatal de Transporte y la creación del Instituto de Movilidad como parte de un cambio cualitativo al desastre transportista que padece Baja California Sur desde hace más de 50 años. 

En el fondo, la entidad no pretende ninguna mejora en el transporte público porque para el autodenominado “luchador social” que despacha como gobernador, poco le importa la modernidad derivada de la tecnología; desprecia las plataformas digitales de transporte y a los usuarios de las mismas y su partido rechazó la Ley propuesta por la pasada administración todo, por intereses políticos con la finalidad de allegarse votos en el pasado proceso electoral. Ahora, que el agua le está llegando al cuello, “El Puchas” se encuentra en la encrucijada de entrarle a proponer leyes parejas en el servicio de transporte público para lograr un sueño social que se ha postergado por el paternalismo oficial o de presentar, definitivamente, que la coexistencia entre transportistas sea posible. 

Se han destinado decenas de millones de pesos dizque para mejorar el transporte público con resultados nulos porque pese al regalo de recursos, los capos locales nada han hecho para alcanzar ese objetivo; se siguen importando chatarras de EEUU que fueron desechadas de aquel país por no cumplir los lineamientos ambientales de aquel país pero que son bienvenidos en Baja California Sur. Los camioncitos escolares, adaptados para el transporte de niños, son modificados paras el traslado de adultos en el Estado. 

Recientemente, la inútil alcaldesa de La Paz, se vanaglorió de entregar dos millones de pesos a los dueños de concesiones de las llamadas “peseras” del municipio para “mejoras” de las unidades esto, sin ninguna métrica que permita darle transparencia al recurso público y los resultados en el uso de los mismos. Por supuesto, los capos del transporte, están felices por esas omisiones de fiscalización y nadie sabe en que se gastó ese dinero porque el transporte sigue siendo cada día peor. 

Es evidente que el nuevo interés de “El Puchas” por buscar una solución al grave problema del transporte público, se verá reducido a nada, porque es seguro que el gobernador saldrá con su batea de babas y será más ruido que nueces lo que se aborde en los próximos días. 

El miedo no anda en burro y “El Puchas” sabe que exigirles a los capos del transporte cuentas equivale a ganar el enojo de los líderes y eso, desde luego, no lo quiere enfrentar prefiriendo que las cosas sigan igual antes de pensar en la sociedad. 

Mientras que el gobernador no entienda que primero es el bienestar de los usuarios del transporte público antes que los intereses políticos, nada cambiará porque el cambio es el coco de la 4t.