“El impacto de la regla ahora va en contra de su propósito original, ya que, de hecho, ahora disuade a los equipos locales, especialmente en los partidos de ida, de atacar, porque temen conceder un gol que daría a sus oponentes una ventaja crucial. También se critica la injusticia, especialmente en la prórroga, de obligar al equipo de casa a marcar dos veces cuando el equipo visitante ha marcado”, agregó Čeferin.