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¡Un Congreso secuestrado!

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Como dicen en mi pueblo, a estos diputados lo único que les interesa, es el poder y la lana. Así lo han demostrado con sus acciones. El interés de las mayorías, ¡les vale un reverendo cacahuate! Y todavía se atreven a pedir que… ¿les aplaudan? Y aparte de todo eso, les causa hilaridad, pero ¿será de esa risa nerviosa, de miedo? ¿O es que realmente no entienden que son una verdadera vergüenza de legisladores?

Lo que dictó la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que reinstale de inmediato a los cinco diputados destituidos, no lo han cumplido. Esos 9 diputados de Morena, la del PT y los tres sin partido, le están dando largas esa orden judicial. Creen que se pueden burlar de la justicia o jugar con ella como lo están haciendo, con sus acciones legaloides dilatando este asunto que pone en riesgo una obra tan necesaria como la desaladora de Cabo San Lucas. Son estos legisladores, los que deberán asumir su responsabilidad si no se aprueba, dentro de la legalidad legislativa, este proyecto que esperan más de 70 mil cabeños, porque se tiene de plazo para presentar el documento ante la federación a más el último día de este mes de septiembre.

Pero la soberbia los deja omnibulados. Ya lo habían demostrado cuando recién ocuparon la curul hace dos años: cuando los diputados Esteban Ojeda Ramírez, Milena Quiroga Romero y Homero González Medrano, muy ufanos afirmaban que el gobernador se sujetaría a lo que ellos dijeran. O qué, ¿no se acuerdan? Se sienten que están por encima de los otros dos poderes, el Ejecutivo y el Judicial, porque llegaron al congreso con una gran cantidad de votos, sufragios de personas que confiaron que representaban un cambio, pero que ahora, muchos de ellos están totalmente arrepentidos porque han optado estos diputados por ostentar el poder del Congreso, si, pero también el dinero que en ese poder se maneja.

Se les ha olvidado a estos legisladores, que son servidores públicos, que son en realidad, empleados del pueblo sudcaliforniano que paga sus jugosos salarios de casi 300 mil pesos mensuales, y que tienen la obligación, precisamente de velar por sus intereses fundamentales como es respetar la legalidad y hacer cumplir las leyes, y de estos, pues no han dado resultados.

Precisamente de en ese actuar dentro de la ilegalidad en la cual han caído, buscan como salida fácil, el victimarse con las decisiones que ha tomado la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al desacatar sus resoluciones, y por ello culpan a terceras personas, cuando son este bloque de 13 diputados, los de Morena, del PT y los sin partido, los que tienen secuestrado al Congreso del estado, y todo lo que hayan hecho desde el 27 de marzo pasado, como lo dictó la SCJN, no tiene validez alguna, ni las sesiones ni mucho menos los acuerdos y7 aprobación de reformas o la creación de leyes.

El Máximo Tribunal en materia de justicia en el país les ordenó a estos legisladores, que los diputados depuestos, los reincorporen a sus funciones con sus respectivos derechos y obligaciones en el Poder Legislativo. Pero no lo han hecho, Pudieron hacerlo el pasado martes 22 de septiembre, o el día de ayer, pero volvieron con sus triquiñuelas y se burlaron otra vez, de lo que dictó el Juzgado de distrito dependiente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Como bien lo dictó “la Suprema Corte de Justicia de la Nación, extendió la suspensión de los efectos y consecuencias de las sesiones que el Congreso de BCS ha realizado desde el 17 de marzo a la fecha y suspendió también la resolución del juicio político en contra de ocho diputados”.

¿Así, o más claro?, porque luego les causa “hilaridad” o exigen en tribuna se les “aplauda”, como si el burlarse de la ley y de la justicia fuera un mero chiste.

La ciudadanía en general, debe conocer que la SCJN o sea, “el Poder Judicial de la federación, invalidó todas las sesiones, iniciativas, dictámenes, leyes, decretos, puntos de acuerdo o cualquier acto legislativo realizado desde que se expulsó a los legisladores de fuerzas políticas minoritarias, hasta en tanto se pronuncie en la sentencia de fondo sobre la constitucionalidad de dicho juicio político”.

Y este bloque de 13 diputados, engaña a sus electores, no sabemos si aún les quedan por el patético papel que están desempeñando, señalando lo contrario.

Con las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no se juega, ni mucho menos se deben burlar, como lo han hecho estos 13 diputados, que todavía se atrevieron a decir, que la decisión del juzgado de distrito, “fue una resolución política-salomónica”, considerando y calificando con ese sentido, que quien tomó esa decisión, carece de conocimientos jurídicos para hacerlo, y eso, se llama burla.

Pero lo peor de eso, es que estos legisladores, dejaron entrever, y ahí están las declaraciones publicadas en redes sociales, que “se dejó manipular” para hacer su dictaminación. Craso error de estos diputados y sus seguidores, que pretenden seguir haciéndose los mártires ante la sociedad a la que también quieren seguir engañando.

Por cierto, si preguntan por lo que dicen los documentos que extendió el Juzgado de Distrito donde dice que sus actos legislativos están invalidados desde el pasado 27 de marzo, y les exige restituir a los diputados a quienes de manera amañada les hicieron un juicio político para destituirlos, les recomiendo lo lean bien el documento, no tiene letras chiquitas.

Y por si dudan de que también están peleando por lo que representan los recursos financieros que tiene destinados el Congreso, el “diputado suplente” de nombre Joan Sebastian Quintino, declaró ayer en tribuna, que “en relación a los depósitos que debe hacer de los recursos que corresponden al congreso y a la auditoría superior del estas, en las cuestas que determine el nuevo titular superior estatal, se depositen”, es decir, como no ha podido cobrar en la primera como en esta ocasión su “sueldo” de suplente, lo está exigiendo. Y este, a saber, fue enviado por el bloque de los 13 diputados para que ellos no fueran acusados de que también están peleando por el dinero, y por eso mandaron a su marioneta. A los titiriteros, solo es les vieron los hilos.

Ojalá y no caigamos en el dicho aquel, quien ríe al último, ríe mejor. Por eso, vamos a esperar el dictamen final de esta telenovela que se vive en el Congreso, para que a cada quien lo ponga en su lugar.

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