Loreto, B.C.S., a 29 de abril de 2026.- En atención a la creciente preocupación de la comunidad por el decreto que establece a Loreto como puerto de altura y cabotaje, este martes se llevó a cabo un ejercicio de diálogo informativo encabezado por la presidenta municipal, Paz del Alma Ochoa Amador, con el propósito de escuchar, atender y dar cauce institucional a las inquietudes de la ciudadanía.
En este encuentro participaron la Capitana de Altura Marisa Abarca Hernández, directora general de Puertos de México, así como el director general de la Administración Portuaria Integral de Baja California Sur (API-BCS), Narciso Agúndez Gómez, el subsecretario de turismo del Estado, Fernando Ojeda Aguilar y representantes de distintas dependencias de los tres órdenes de gobierno.
La reunión se desarrolló en un ambiente de respeto y apertura, con la participación activa de prestadores de servicios turísticos, cooperativas, comunidad científica, ONG´s, transportistas y sociedad civil, quienes expresaron de manera clara y organizada sus inquietudes respecto a los posibles impactos de la normativa, particularmente en lo relacionado con la protección del entorno natural, la vocación turística del destino y el equilibrio ecológico del municipio.
En este marco, la Capitana Abarca Hernández ofreció información sobre el tema y, tras escuchar los planteamientos ciudadanos, reiteró la disposición del Gobierno de México para mantener canales de comunicación abiertos para atender y dar seguimiento puntual a las inquietudes expuestas, destacando la importancia de construir acuerdos que garanticen el bienestar de Loreto y sus familias.
Por su parte, la presidenta municipal Paz Ochoa Amador, reiteró con firmeza que en Loreto toda decisión debe priorizar la protección de sus recursos naturales y el consenso de la población, subrayando que el desarrollo debe ir siempre de la mano con la conservación del patrimonio ambiental que distingue al municipio.
Asimismo, refrendó su compromiso de continuar fungiendo como puente de comunicación ante las instancias correspondientes, a fin de que cualquier determinación considere plenamente la voz de la ciudadanía y salvaguarde la esencia, identidad y forma de vida de las y los loretanos.



