• Frente a otras fuerzas políticas el porcentaje sube a un 40%
La Paz, Baja California Sur, a 3 de mayo de 2026. La elección aún no empieza
formalmente, pero el tablero ya mandó una primera señal seria: Milena Quiroga
Romero no aparece como una figura más dentro de Morena, aparece como la única
que hoy logra juntar tres elementos que definen una candidatura competitiva:
ventaja interna, fuerza frente a la oposición y respaldo del partido que gobierna.
La medición de Electoralia, publicada el 25 de abril de 2026, coloca a Milena
Quiroga con 33% en la preferencia para encabezar la candidatura de Morena a la
gubernatura de Baja California Sur. Detrás aparecen Christian Agúndez con 24% y
Manuel Cota Cárdenas con 19%, mientras 24% aún no define postura.
El dato importa porque la ventaja de Milena no se queda en la interna; cuando
Electoralia mide el escenario por la gubernatura, la alcaldesa de La Paz sube a 40%
de intención de voto, frente a 27% de Guadalupe Saldaña, 8% de Ricardo Barroso
Agramont y 4% de Cristian del Castillo.
Milena Quiroga no solo gana dentro de Morena; también amplía su margen cuando
se mide contra perfiles de otros partidos. Esa diferencia la coloca en un punto
distinto al resto, porque no depende únicamente de la marca partidista, aunque
Morena también aparece arriba con 41% de preferencia frente al 28% del PAN.
Milena llega a esta medición después de construir una narrativa pública desde La
Paz alrededor de temas que pesan en una elección estatal: agua, seguridad,
servicios, transparencia y modernización del gobierno.
Vista así, la encuesta se vuelve una advertencia política: Milena Quiroga está arriba
porque ya no solo representa una aspiración interna de Morena, sino una ruta de
gobierno que empieza a ser medible, defendible y vendible rumbo al 2027.
Cuando una figura como Milena Quiroga lidera en su partido, crece frente a la
oposición y además carga resultados que puede poner sobre la mesa, deja de pedir
permiso para entrar a la contienda; empieza a obligar a los demás a alcanzarla.



